jueves, 22 de julio de 2010

Para un argentino, nada mejor que otro argentino…


Esta frase con la que nuestro General Juan Domingo Perón reemplazó la sexta verdad Peronista, a su regreso a la Patria -después de 18 años de exilio forzado por la anti patria que creía que por la edad de nuestro líder “no le iba a dar el cuero”-, pero se llevaron una sorpresa.

En la sexta verdad Peronista, decía –Para un Peronista de bien no debe haber nada mejor que otro peronista- les recuerdo que el 17 de octubre de 1950, el General Perón anunció al Pueblo argentino, reunido en la Plaza de Mayo, la síntesis clara y total de su pensamiento doctrinario entregándole "Las Veinte Verdades del Peronismo", pedestal de toda su Doctrina y explicación integral de sus realizaciones. Y fue remplazada textualmente por la frase-Para un argentino, no puede haber nada mejor que otro argentino en pos de la Unidad de todo el Pueblo argentino, en momentos en que la Patria se desangraba en luchas intestinas, peronistas contra antiperonistas, izquierda contra la derecha, el pueblo contra sus instituciones armadas y fuerzas de seguridad; era el principio del fin y solamente un acto de grandeza del General Perón acompañado por adversarios políticos podría traer la Paz que tanto necesitábamos los argentinos.

Pero por algo nuestro líder en 1950 introdujo esa frase “Para un Peronista de bien no debe haber nada mejor que otro peronista”, ya en aquellos años las peleas por una mejor posición dentro de la estructura Peronista le traía problemas a nuestro conductor, los “Evitistas”, los nacionalistas, los provenientes del Yrigoyenismo o del socialismo, algunos líderes gremiales y hasta viejos camaradas de armas pertenecientes al GOU, Grupo de Oficiales Unidos –que fue una especie de “logia al estilo argentino” de tendencia nacionalista, que fue creada en el seno del Ejército Argentino el 10 de marzo de 1943. Ese mismo año llevaron a cabo el 4 de junio un golpe de Estado al presidente Ramón Castillo y gobernaron el país hasta 1946-. A decir del propio General Perón, ese día fue el nacimiento del Movimiento Nacional Peronista.

Siempre me llamo la atención la inclusión de esa frase en las 20 Verdades y la curiosidad me llevo investigar el porqué. Y me encontré con cientos de hechos de “zancadillas políticas”, tackles, codazos, difamaciones y otras cuestiones, que llegaron hasta el 22 de agosto de 1951 donde por iniciativa de la Confederación General del Trabajo, se realizó un cabildo abierto del justicialismo, en un palco levantado en la avenida 9 de julio, frente al ministerio de Obras Públicas, para proclamar la formula Perón-Eva Perón por el periodo 1952-1958. Evita no aceptó en principio y rogó que no la obligaran a hacer lo que no quería hacer. Luego de una larga charla con la multitud Evita dijo: "como dijo el general perón, yo haré lo que diga el pueblo". Fueron días convulsivos hasta que el 31 de agosto, en la noche y por la cadena de radiodifusión el país conoció oficialmente la respuesta de Evita. Comunicó su "decisión irrevocable y definitiva de renunciar al honor....", "y que esa resolución surgía de lo mas intimo de su conciencia".

La realidad indica que el General Perón se había anticipado con la inclusión en las Veinte Verdades Peronistas, de la famosa frase, a algo que desde aquellos tiempos ha sido en el Peronismo “moneda corriente” y mucho más desde la muerte de nuestro General a la fecha y que desde 1995, se acentuó con y por la diáspora, que por culpa de los personalismos y el no cumplimiento de palabras y/o promesas que en política sí, se las lleva el viento.

Por ello no es de extrañar, mas en los tiempos que corren, que tengamos “tantos” Peronismos como dirigentes en el movimiento, cada uno tiene su “librito”, cada uno se cree dueño de la verdad y muchos son capaces de cualquier acción espuria para posicionarse, se olvidaron del codo a codo, pero no de los codazos; los que son funcionarios y tienen manejo de “caja” la mal utilizan para pagar encuestas truchas o mandar a su tropa rentada a realizar operaciones de difamación hacia otro compañero y hasta los que comparten el mismo espacio no respetan códigos y lealtades.

La conclusión a la que llego es que el no respeto de estas sextas Verdades Peronistas, la original y la reformada, es lo que ha hecho que una parte de la gran masa de Peronistas de corazón, este más desorientada “que Adán en el día de la madre” y la culpa de esa desorientación es exclusiva de muchos seudo-dirigentes, dirigentes jubilados, dirigentes reaparecidos, hijos de ex dirigentes, “cuatro de copas”, “patos tuertos” parientes de… Que aprovechan y se creen con derechos adquiridos para quedarse con una porción de una “torta” que aun no se horneo y que ni se amaso…!

Ni siquiera escuchan a quien el Pueblo Peronista ha elegido como “Piloto de Tormenta” (recomiendo escuchar http://www.goear.com/listen/b4ccdc1/duhalde-en-radio-10-21-7-2010-eduardo-duhalde ), Eduardo Alberto Duhalde; cuando el habla de “Acuerdo Patriótico”, no está hablando de nada nuevo, nada que el General Perón no lo haya pensado y puesto en marcha, que su muerte dejo inconcluso y que en estos tiempos es imprescindible por la herencia que en 2011 recibirá de manos de los Kirchner, reactivarlo para reconstruir la Nación, porque recibirá un país “subsidiado” en todos los servicios, que cuando deban sincerarse se deberá negociar muy bien, para que el Pueblo no sufra las graves consecuencias de tantos años de desgobierno en el tema tarifas, un Pueblo empobrecido a pesar de que en estos años pasados fueron los de mayor recaudación por exportaciones e impuestos, con una balanza de pagos favorable. Ya al día de hoy, gran parte de la masa trabajadora esta mucho peor que a fines de 2001, salvo excepciones de algunos gremios que fueron favorecidos por ser funcionales al kirchnerismo. Se deberán emprender acciones políticas en todos los órdenes, política exterior, justicia, seguridad social, recomponer relaciones con las provincias, la iglesia, las Fuerzas Armadas y de Seguridad, hay que refundar la Nación, solo alguien con autoridad real, con apoyatura y colaboración de las demás fuerzas políticas puede lograrlo.

Los Peronistas creemos que Eduardo Alberto Duhalde es ese hombre, pero el solo no podrá, por suerte pude oírlo decir que recurrirá a todos aquellos con experiencia en la función en la etapa primaria, para luego trasvasar hacia generaciones más jóvenes, idóneas y capaces, buscando entre todos la construcción de una nueva forma de hacer política, encontrar “la nueva política” entre todos y con todos. También aclaro que él no conducirá en esta etapa coyuntural del Peronismo Federal al espacio, lo tendrán que hacer aquellos que no aspiran a la candidatura presidencial y menciono a Rodríguez Saa, Busti, Puerta y Reutemann, algo que me pareció lógico, más cuando afirmo que tanto él, como Das Neves, Solá y otro que pudiera aparecer, deben trabajar en los planes y proyectos de una plataforma que una vez definida la candidatura todos deben abocarse al armado final de una plataforma de gobierno, no pensando en 4 u 8 años sino pensando en políticas de estado a corto, mediano y largo plazo, pero todos juntos, aun con aquellos idóneos y capaces que pertenezcan a la oposición y tengan ganas de colaborar.

Por eso cuando veo las ambiciones desmedidas de algunos “compañeros” hablando y haciendo “picardías”, esos que dicen apoyar a Eduardo Duhalde pero sus acciones no condicen con lo que manifiesta el “Piloto de Tormenta” –así llamado por la experiencia probada en el 2002-2003-, respecto al Acuerdo Patriótico y la “nueva política”, me dan ganas de aconsejarles que revisen sus acciones y sus historias, que la militancia tiene memoria y está harta de falacias, destrato y ninguneo; que estamos en una nueva etapa del Peronismo, el único “candidato” es Duhalde, todos los demás estamos esperando -que como en los juegos de cartas (barajas)- justamente “barajen y den de nuevo”, además todos estamos en un mismo pie de igualdad. Solo podrán mostrarse y postularse aquellos que demuestren su militancia, idoneidad y don de gente, porque el Pueblo Peronista no quiere más de lo mismo y porque Eduardo Alberto Duhalde sabrá escuchar la voz del Pueblo que es la voz de Dios. Así que el que quiera “ser” tendrá que demostrar que puede ser, por militancia, compañerismo, idoneidad y honestidad y porque para llegar deberá estar acompañado de toda la militancia. Si así no lo hicieren el pueblo se cansara y hará tronar el escarmiento.

Gabriel Martin

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