
El 22 de agosto de 1951 el temple de una mujer amada por su pueblo se puso de manifiesto en toda su dimensión. Eva Perón, en un acto multitudinario -el más grande que se había visto en la Argentina-, y ya con el cáncer a cuestas que comenzaba a carcomerla, tuvo, en una verdadera asamblea popular, uno de los diálogos má ...s profundos y emotivos con su gente. Desde entonces, ese día ha quedado en la historia de las luchas populares como el Día del Renunciamiento, marcando a fuego una comunión entre esa mujer y su pueblo que aún hoy, 59 años después, conmueve por la sinceridad. El 22 de agosto es lo ÚNICO que los Peronistas tenemos para recordar y conmemorar.
por Gabriel Martin
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